dilluns 5 d’octubre de 2009

Comiat

Després d’unes quantes setmanes de reflexió, he decidit posar punt i final a aquesta etapa de gairebé 3 anys. Els motius es resumeixen en dos. Últimament, ja no disposava de temps material per dedicar al blog i, ara mateix, compaginant els darrers anys dels estudis d’Història a la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) amb la feina, encara resulta molt més complicada aquesta empresa.

Hi ha un segon motiu, de pes, que ha influït molt en la meva decisió. Aquest era un espai concebut per a la reflexió política i social sobre temes d’actualitat. Així és com vaig intentar definir-lo i perfilar-lo. Però bé, suposo que com la gran majoria de ciutadans d’aquest país, he caigut en l’absolut desencís polític. Fa tres anys, quan vaig encetar aquest espai web, tenia la il·lusió d’exposar els meus plantejaments i les meves crítiques cap a la gestió política, amb l’esperança de que un futur més pròsper per Catalunya era possible. Avui veig les coses molt diferents. Veig corrupció a tots els partits polítics sense excepció, veig que la nostra classe política és ineficaç, inexperta i sense capacitat de convicció. Únicament es mou per interessos de poder, obviant la funció de servei públic, oblidant al ciutadà i les seves preocupacions. Tots es dediquen a acusar i a debilitar al rival sense assumir ni un sol gram de sana autocrítica. Jo mateix donaria el meu vot, i crec que molts de nosaltres, a aquell polític capaç de reconèixer els seus errors sense cap ‘però’ dirigit al rival.

Sens dubte, cal renovació dins la nostra classe política. Calen noves idees, i no idees basades en solucions “nacionals” –d’aquestes ja en tenim moltes-, sinó idees basades en resoldre els problemes dels ciutadans. En definitiva, calen noves persones amb experiència i preparació que puguin fer front a les nostres necessitats sense lligams de poder de cap tipus i amb una clara vocació pública. Crec que hem de avançar cap a unes eleccions directes, on els ciutadans puguem escollir directament als nostres representants i no siguin els partits els que ens determinin les seves llistes. Crec que hem de limitar el nombre de mandats als que pot aspirar un diputat i, especialment, el nombre de mandats dels càrrecs executius per afavorir l’alternança i evitar l’obsessió malaltissa pel poder.

Són simples propostes que cauran en sac buit com és habitual, en el nostre país, cada cop que parla un ciutadà. D’aquí el desencís general. Tal i com dic això, també afirmo que, per mi, el no votar no és cap opció. Seguiré defensant el que cregui més just pel nostre país i portaré a Catalunya al cap i al cor.

Quan algú assumeix la responsabilitat d’obrir un blog, ha de ser conscient de que implica una dedicació i un petit esforç. Els blocs s’han de caracteritzar per la regularitat temporal. Jo he intentat escriure cada 15 dies en la mesura de les possibilitats. Un període que sempre he considerat massa llarg per aquest tipus de contingut, però he anat fent amb ganes i il·lusió. Ara, aquest període arriba a la seva fi. No es possible la regularitat i s’ha perdut la il·lusió, sentiment imprescindible per mantenir viu això.

Com s’acostuma a dir: 'No és un adéu; és un fins aviat'. Tinc molt clar que, un cop acabi els estudis d’Història, tornaré. Ho faré amb un altre bloc i altres continguts. Un espai on es pugui parlar de ciència, cine, música, història, política, i de les anècdotes més quotidianes, entre d'altres. No serà un bloc meu, serà un bloc participatiu, on gent de diferents especialitats podrà crear continguts i originar debats de tot tipus. Tot arribarà. No em perdreu la pista. Us mantindré informats.

Gràcies pel vostre seguiment i les vostres participacions. Entre tots hem fet d’això una experiència molt positiva.

Gràcies de nou i fins aviat,

Carlos Almécija

dijous 16 de juliol de 2009

La tauromaquia y el espectáculo de la muerte

Dentro de pocas semanas empezará a debatirse, en el Parlament de Catalunya, la iniciativa legislativa popular que demanda la abolición de la tauromaquia. La iniciativa ha reunido más de 180.000 firmas, superando con creces el mínimo exigido por ley de 50.000. Todo ello, supone un extraordinario esfuerzo por parte de los impulsores de la medida, aunque la cifra también evidencia el compromiso mayoritario de la sociedad catalana para acabar con una tradición bárbara basada en el espectáculo de la sangre y la muerte innecesaria de un ser vivo.

La ILP también servirá para que nuestra clase política se posicione ante un tema tabú. Tanto en Catalunya como en el resto de España, existe una amplia bipolarización en torno a esta cuestión y los partidos políticos rehuyen expresar su posicionamiento para evitar fugas de votos entre los partidarios o los detractores de las corridas de toros. Tras la validación de las firmas, algunas formaciones, a sabiendas de que el trámite parlamentario ya es irrevocable, han expresado, muy tímidamente, su parecer. El PSC-PSOE y CiU darán libertad de votos a sus diputados. ERC e ICV apoyarán la medida. Mientras que el PP es partidario de las corridas taurinas. En consecuencia, parece que la llave está en manos del voto de conciencia de los diputados de las dos formaciones mayoritarias de la cámara catalana.

Con total respeto para aquellas personas que disfrutan con esta tradición, considero que se trata de un acto despreciable y denigrante, tanto para el toro como para los espectadores que acuden en masa a disfrutar con la sangría. En pleno siglo XXI, es lamentable que existan este tipo de acontecimientos ociosos que suponen una agresión contra un ser vivo. Creo que debería existir una legislación mucho más férrea que protegiese a los animales. Aún así, muchos partidarios sustentan que los toros sólo tienen una esperanza de vida de unos 20 años y que nacen y son criados para morir en el ruedo, debido a su bravura o agresividad innata. Ideas que no merecen ningún comentario.

Igual de indigno que pagar es cobrar por matar. Reconozco que los toreros se juegan el pellejo, pero lo hacen de una manera innecesaria y absurda. Ellos tienen derecho a elegir a la hora de poner su vida en juego. Los animales son arrastrados hasta la plaza para que ellos puedan ejecutarlos cruelmente.

En consecuencia, apoyo totalmente la iniciativa y deseo que prospere legislativamente, para que Catalunya sirva de ejemplo en el resto del Estado en la prohibición de esta triste tradición. Aún así, y conociendo a nuestros políticos, lo más probable es que se introduzcan enmiendas y se produzca una de estas habituales y penosas estrategias para contentar a unos y a otros. Exactamente eso sucedió en el año 2004. Por entonces, el pleno del Ayuntamiento de Barcelona acordó proclamar a Barcelona, ciudad antitaurina, aunque sólo a nivel teórico, ya que la Monumental sigue registrando actividad.

Pese apoyar la medida, rechazo determinadas actitudes. Creo que aquellos que se personan, domingo tras domingo, frente a las plazas para calumniar e insultar a todos los espectadores que acuden al toreo no representan para nada la esencia antitaurina. Estos radicales extremistas desacreditan al movimiento. Tampoco me parece lógico que se equipare la tortura y el asesinato de un animal con el de una persona. ¡Hasta ahí podíamos llegar! Nos guste o no, existen jerarquías, lo que no significa que no se castigue la muerte no justificada de un animal. La mejor manera de defender la causa es con medidas como la ILP y, si se desea, con protestas pacíficas que busquen el diálogo.

Finalmente, nunca apelaría a los derechos de los animales para defender mi postura, ya que sólo las personas poseen derechos, en tanto que únicamente nosotros tenemos la capacidad de razonar –y, por tanto, de usarlos-. Meses atrás, discutí con una compañera, presencialmente y en su blog, sobre esta cuestión. Creo que se trata de una polémica apasionante. Para aquellos que queráis, os emplazo a leer nuestro debate.
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dimarts 7 de juliol de 2009

Jóvenes democracias, carne de dictaduras

El golpe de Estado en Honduras es preocupante, especialmente por quiénes lo han impulsado y sobre quién. El mundo al revés. El domingo 28 de junio por la mañana, cientos de militares armados irrumpieron en la residencia del presidente democrático, Manuel Zelaya, le encañonaron a él y a su familia y les expulsaron a Costa Rica. De nuevo, como es habitual en muchos países de Sudamérica, la voluntad popular era masacrada por los intereses de una élite política, liderada por el presidente impuesto, y por una amplia facción del ejército.


Muchos eufemismos han intentado atenuar la gravedad de esta situación. El más escandaloso, a mi entender, es el de “golpe de Estado cívico-militar”. ¿Cívico de civismo o de apoyo popular? Dos oxímorones. Todo aquello que cuenta con el apoyo del pueblo es democrático.
De nuevo, la joven democracia hondureña tambalea. El daño ya está hecho. Por mucho que Micheletti convoque elecciones, se ha depuesto al presidente electo que tiene mandato legal hasta el próximo año. Es un hecho grave, pero más lo es el precedente que se ha instaurado.

Los golpistas argumentan que Zelaya había incurrido en violaciones durante el proceso que iba a culminar ese mismo domingo con una consulta para reformar la actual Constitución y ampliar su límite de mandatos, algo muy habitual, por otra parte, en dirigentes populistas. Ahora cualquier mandatario que incurra en ilegalidades puede ser depuesto por golpe de Estado. Por esa razón, Micheletti debería ser víctima de uno. El Congreso se reunió el mismo domingo para aceptar una falsa carta de dimisión firmada por Zelaya. Un acto impropio de unos representantes del pueblo.

Zelaya es un líder populista sudamericano y, como tal, aspira a perpetuarse en el poder sin tener en cuenta la legalidad. En otras palabras, es evidente que incumple la ley pero, en un sistema democrático, el poder judicial es el encargado de dictaminar sobre ello, en ningún caso el Parlamento. Si el referéndum era ilegal, las fuerzas de seguridad, siguiendo un requerimiento judicial, deberían haberlo impedido.

Zelaya nunca defenderá los derechos del pueblo cubano o criticará el despotismo ejercido por Hugo Chávez, pero el sistema democrático está por encima de todo ello. Él ganó un proceso electoral y él tiene el derecho de gobernar sin que nadie, excepto los mecanismos del propio sistema, se lo puedan impedir.
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En Irán, se vive una situación de fraude electoral. El Consejo de Estado ha reconocido que las elecciones fueron manipuladas. Incomprensiblemente, descartan repetir los comicios, legitimando así el pucherazo. Cualquier manifestación contraria a la del régimen de Mahmud Ahmadineyad es reprimida con extrema violencia por el ejército paramilitar de la ultraderecha, lo que ya ha causado decenas de muertes entre los partidarios del opositor y líder de la revolución ‘verde’, Musavi. Ahmadineyad es la mayor antítesis de la democracia, por tanto, que menos que manipular deliberadamente unos comicios dónde Musavi era el favorito. Lo cierto es que nadie se podía esperar menos del candidato ultraderechista, ya que su objetivo, como el de personajes de su calaña, es perpetuarse en el poder, a toda costa. Según la constitución iraní, ésta será la última legislatura del Ahmadineyad. El próximo paso será la reforma constitucional.
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Uno de mis propósitos a principios de año fue la regularidad del blog. Evidentemente, como se puede comprobar, por razones varias, no lo he conseguido. Supongo que por algo serán simples promesas de año nuevo. Aún así, me gustaría remarcar que, pese a que soy consciente de que la regularidad es clave, siempre encontraré algún hueco para alguna reflexión.

dijous 11 de juny de 2009

L’abstenció, l’única conclusió

Per molt que uns i altres vulguin, els resultats de les europees no evidencien res. La única dada realment rellevant és que només un de cada tres catalans va anar a votar, un 37% del cens. Amb aquesta afluència a las urnes no s’admeten conclusions ni extrapolacions de futur.

Les causes de l’abstenció són variades. Per una banda, els ciutadans veuen lluny les institucions europees, sobretot perquè al llarg dels cinc anys de legislatura no s’explica la feina realitzada en aquella cambra. Però el cert és que moltes de les decisions que ratifica el Congrés dels Diputats són directives europees, és a dir, lleis que el Parlament Europeu aprova i que els Estats tenen l’obligació d’adaptar a la seva legislació. Una altra causa és que el sistema europeu és molt complex, ja que ningú ha perdut cinc minuts en explicar-nos, per exemple, què és la co-decisió, concepte elemental en el procediment legislatiu europeu. També fomenta l’abstenció el sistema electoral espanyol pels comicis europeus, basat en circumscripció única, pactat entre PP i PSOE, on no es té en compte el pes demogràfic dels territoris i on les minories són les grans perjudicades. Tots els grans països d’Europa, excepte España, tenen circumscripcions territorials per a les europees.

Però, probablement, la causa més evident d’aquesta elevada abstenció és la desafecció. La nit de les eleccions, el conseller de Participació, Joan Saura, demanava reflexió i responsabilitat a tots els partits polítics. No li faltava raó, però és ell mateix qui hauria d’encetar aquest procés i, fins i tot, qüestionar-se la seva feina. Això genera desafecció. La sortida de to del president Montilla, durant la nit electoral, prioritzant el partit per sobre del país, genera desafecció. El plantejament de la direcció de CiU –en cap cas d’en Tremosa, crec que ha quedat demostrat en campanya-, del PP i del PSC-PSOE de convertir aquestes eleccions en primàries també genera desafecció.

Com dèiem fa quinze dies, la bipolarització de la campanya entre PP i PSOE i el missatge que han enviat aquests partits als ciutadans tampoc fomenta anar a les urnes. Els dos grans partits no han parlat d’Europa, únicament han exposat falsedats i les misèries del rival.

La conclusió, per tant, és que ha perdut la democràcia. La majoria ha decidit abstenir-se i no és el primer cop que succeeix. L’afluència a les urnes cada cop és menor i els polítics llencen elegants discursos de reflexió durant la nit electoral, però no hi ha demostracions palpables de que es vulgui canviar la tendència. La participació d’aquests comicis deixa clar que no són cap preludi de les estatals, ni molt menys de les autonòmiques catalanes. Són visions errònies i irreals. Potser cal deixar de pensar en el poder i dedicar més temps a escoltar les preocupacions polítiques dels ciutadans.

Finalment, haig de confessar que tenia una idea molt equivocada d’en Ramon Tremosa. Es defineix com independentista, però no és un polític, és un intel·lectual que té la fórmula per pal·liar la crisi. A l’Antiga Grècia, els intel·lectuals eren els representats dels ciutadans. Crec que en Tremosa és el millor reflex d’aquesta idea, és únic en el panorama polític català i espanyol. Si no erro, al debat de TV3 només va fer una referència a les glòries de CiU. Va centrar les seves intervencions en propostes per fer front a la crisi. El candidat de CiU va aconseguir que la resta manifestessin la seva posició en temes com el tren euro-mediterrani. Aquesta és una de les seves prioritats, ja que esdevindrà un instrument de sortida de mercaderies pròpies cap a Europa.

Fa un mes, us comentava que la tasca d’en Guardans seria “difícilment millorable”, i així ho crec. Però també penso que en Tremosa té un perfil diferent que s’adapta millor al context actual. Té la capacitat d’identificar els reptes econòmics de Catalunya i d’influir en les decisions d’Europa. En definitiva, crec que en Tremosa farà un excel·lent paper a Europa. En tot cas, d’aquí cinc anys ho valorarem.

dijous 28 de maig de 2009

Campanyes mediocres

Les campanyes electorals ja no són el que eren. Les idees queden ocultes en benefici de les aparences i la propaganda política s’imposa a les propostes de mandat. Les campanyes electorals són reiteratives, sense cap novetat, i és que els responsables s’han estancat en els clixés de sempre, que han funcionat millor o pitjor, però el resultat és profundament negatiu per a la democràcia.

L’exemple més paradigmàtic són les campanyes dels dos partits majoritaris de l’Estat. El PP viu dels clixés contra les comunitats amb drets històrics, generant polèmiques absurdes per la política lingüística o les diferències entre territoris. El PSC-PSOE, sens dubte, sap aprofitar les debilitats i les pors que pot generar el PP, per elaborar material de campanya basat en l’engany i la manipulació.

Les darreres campanyes del PSC són les més remarcables perquè, amb un nivell d’irracionalitat extraordinari i amb uns clixés infantils, han guanyat les passades eleccions europees (a Catalunya) i les estatals. Per exemple, en aquest darrer cas, el PSC va arribar als 21 escons. Uns diputats aconseguits després d’una gran mentida: els únics vots útils són els dirigits als grans partits i, en el cas de decantar-se pel PP, s’està optant per un vot contra Catalunya, racista, homòfob, etc. La realitat és molt diferent. Els partits nacionalistes i minoritaris són més importants del que semblen, especialment quan, a dia d’avui, Zapatero necessita el suport d’aquests per seguir sent president del Govern.

Per aquestes eleccions europees, el PSC-PSOE ha prioritzat, de nou, els clixés per sobre les propostes. El president dels Estats Units, Barack Obama, és el protagonista d’un dels seus vídeos de campanya (algú m’ho explica?). Culpar a la dreta europea, entre ells a Aznar, de la crisi és una altra ocurrència. Cal recordar que Aznar va acabar el seu mandat, i així ho van reconèixer diferents indicadors internacionals, amb una situació econòmica envejable. Uns marges positius que la gestió del PSOE ha enfonsat en la pitjor de les misèries.


Amb tot el respecte pels votants del PP i del PSOE, aquelles persones que s’identifiquin amb les seves campanyes demostren un gran desconeixement del país on viuen. Siguem clars: a Catalunya no es discrimina el castellà –un exemple és aquest blog, però no l’únic-; ni la gran majoria de votants del PP són anticatalans, racistes o ultracatòl·lics.

Les campanyes s’han convertit en una gran mentida, ja que tracten als votants d’autèntics estúpids. Falses promeses, paraules buides i grans manipulacions, tot per arribar més lluny que el rival a costa dels ciutadans. Ells i el sistema són els principals perjudicats. Tot això no només genera desafecció o abstencionisme, sinó desconfiança en la democràcia i vers els seus protagonistes.

dijous 14 de maig de 2009

Euskadi y el pacto constitucionalista

Como todos conocen, la candidatura que encabezaba Patxi López en las pasadas elecciones autonómicas vascas no obtuvo la confianza de los ciudadanos. El PNV no sólo ganó las elecciones, sino que incrementó su representación con un escaño más que en 2005, ampliando a cinco la diferencia respecto al PSE. Ignorando estos resultados, se reprodujo una situación muy conocida en Catalunya. La fuerza política que había obtenido la confianza mayoritaria de la sociedad vasca era apartada del Gobierno, sin existir posibilidad alguna de negociar un pacto de legislatura.

El lema de Patxi López era el cambio. El mismo lema que utilizó el Partido Socialista en los comicios de 1990 y 1994 pero, en estas ocasiones, pactaron con la lista mayoritaria. Ahora se vislumbraba el pacto constitucionalista. Un acuerdo que se consolidó antes de la campaña y que se ocultó intencionadamente a los ciudadanos con el fin de evitar una migración de los votos socialistas a las fuerzas nacionalistas moderadas. Existía un precedente: en el año 2001, el candidato del PP, Jaime Mayor Oreja, y el del PSE, Nicolás Redondo, expresaron desde un primer momento su intención de formar un gobierno de coalición. Las urnas impidieron tal objeto pero, por entonces, ambos candidatos enseñaron sus cartas a los votantes. Ahora el objetivo era el poder a toda costa.

Sin duda, el nuevo ejecutivo vasco goza de total legalidad, pero no posee la legitimidad social y moral para ostentar el cargo. En primer lugar, porque se excluye a la principal fuerza del Parlamento. En segundo, porque un pacto de gobierno entre las dos fuerzas que se disputan la gobernabilidad de España, PP y PSOE, sólo es justificable ante casos de emergencia nacional. Se trata de una situación extraña. ¿Acaso el PP vasco y el PSE no dependen de Madrid? El único tema en el que coincidirán es en terrorismo, aspecto dónde encontrarán a todas las fuerzas políticas. Aunque existen dudas, porque hasta hace bien poco, el PP seguía criticando ferozmente la reunión entre Patxi López y representantes de Batasuna y ponía en duda la política antiterrorista del gobierno de Zapatero. Pero un ejecutivo no es solo terrorismo y el programa de López quedará supeditado y diluido a las medidas conservadoras del PP.

En tercer lugar, la decisión de excluir a las candidaturas políticas de ETA ha beneficiado los intereses de los constitucionalistas. Que quede claro. Creo que las ideas deben ser defendidas en libertad, en democracia y en ausencia de violencia. Aquéllos que no condenan el terrorismo no deben estar presentes en ninguna institución democrática, aunque un 8% del electorado vasco quede sin representación. Pero es evidente que existen intereses políticos dentro del poder judicial. En las últimas elecciones municipales de 2007, la justicia y el Gobierno permitieron que ANV pudiera concurrir a los comicios. En ese momento, existía un proceso de diálogo con ETA que, actualmente, no se da. Aún así, nadie que se considere demócrata debe caer tan bajo como lo ha hecho el portavoz de ERC en el Congreso, Joan Ridao, al afirmar que el pacto vasco legitima la violencia. Una extraordinaria aberración y un insulto a las víctimas del terrorismo, con un argumento que utilizan los mismos etarras.

Para concluir, este cambio de gobierno sólo tiene un aspecto positivo: su posición ante ETA. Creo que el PNV ha gestionado muy deficientemente esta materia con un doble juego basado en la condena del terrorismo pero, a la vez, defendiendo la presencia de las formaciones políticas pro etarras en las instituciones vascas, la existencia de las herriko tabernas –locales dónde se fomenta la violencia- y, en cierta manera, ha sido muy beligerante con el clima de intolerancia etarra. Un partido político democrático no debería atorgar ayudas a las familias de presos de ETA, como si de presos políticos se tratara, y menos aún cuando menosprecia a las víctimas del terrorismo al no concederles ningún tipo de recurso. Ese doble juego es repugnante e inmoral y se acaba pagando.

dimecres 6 de maig de 2009

SGAE, en nombre de la cultura

La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) sigue arrastrándose por todos los municipios de España en busca de eventos culturales para satisfacer sus propias necesidades y las de productoras y discográficas. Todo bajo el auspicio de la ley de Propiedad Intelectual (LPI). Una ley que, según su interpretación, puede resultar realmente perversa. La SGAE lleva su aplicación al extremo más dantesco, lo que provoca noticias como las divulgadas recientemente.

La LPI fue impulsada por el Gobierno Zapatero alegando que sería un instrumento eficaz para frenar la piratería. Ése fue el argumento público. En realidad, la LPI era una medida electoralista que buscaba el voto de todos aquellos personajes de la cultura, un valuarte nada despreciable teniendo en cuenta la masa social que hay tras ellos. Todo ello, se materializó durante la campaña electoral. Artistas, actores, escritores, ... prácticamente todos ellos alababan a Zapatero y pedían su reelección. Sus argumentos eran variados: la guerra de Irak o la gestión del caso Prestige eran los más habituales. Cualquier razonamiento menos el verdadero -y más impopular-, la LPI.

El triste caso del menor con el síndrome degenerativo de Alexander ha permitido evidenciar una realidad que, tanto la SGAE como los ponentes de la ley, han querido mantener oculta. El objetivo de la ley era combatir la piratería y compensar económicamente a los artistas por los perjuicios causados. Argumento que, en cierta manera, puede parecer relativamente justo si tenemos en cuenta que dentro del concepto ‘artista’ se incluye a los pequeños compositores. La realidad es muy distinta. La SGAE recauda para embolsar sus arcas y las de productoras y discográficas, es decir, a los intermediarios, los artistas no perciben ni un solo euro. La LPI, por tanto, está sustentada en una gran mentira.

David Bisbal participó en el concierto benéfico en contra de la enfermedad de Alexander. La SGAE se personó en el acto y exigió el 10% de la recaudación o suspendía el evento. El cantante afirmó que no había cobrado por tal acto, pero como las canciones no han sido escritas por él, la organización tenía derecho a exigir la cuantía correspondiente. La SGAE, evidentemente, no se molestó en consultar con los autores de las canciones si rechazaban esos beneficios.

Para la organización, la recaudación está por encima de la vida de un niño. Así lo demuestran los ochocientos casos que se registran anualmente, algunos de muy baja calaña. Sino llega a ser por la presión ejercida por todos los medios de comunicación, la SGAE hubiera ingresado esos 5.000 euros en sus arcas sin ningún tipo de complejo, tal y como ha hecho en otras ocasiones, a costa de vulnerar derechos fundamentales como el de la intimidad y la propia imagen, grabando actos privados para exigir el pago de los derechos. Pese a ser condenados en alguna ocasión, “volverán a hacerlo. En las sociedades de gestión (y no sólo en la nuestra) se suele trabajar así”, afirmó Pedro Farré, director de gabinete de Relaciones Institucionales de la SGAE. “Hay veces que para proteger el bien jurídico es necesario este tipo de pruebas”, concluyó.

Evidentemente, la LPI no es un instrumento para combatir la piratería, ya que no actúa sobre ella. En todo caso, pagan justos por pecadores. Como ya hemos comentado en otras ocasiones, es imposible frenar la piratería, pero sí se puede limitar y dañar. Esto pasaría por un descenso del precio de los productos culturales, que en algunos casos ya se da, manteniendo la calidad. Está demostrado que un usuario adquiere antes un disco con estas características que uno pirata. Evidentemente, esta solución implica consenso entre discográficas y productoras. El problema es que no se quiere acabar con la piratería, sino hacer negocio a través de ella.

Está claro que, hoy en día, el dinero mueve el mundo. Y sino que se lo digan al presidente del Consejo de Dirección de la SGAE, Eduardo Bautista, más conocido como Teddy Bautista. El famoso roquero de los años 60 que se caracterizaba por su intransigencia. Ahora tiene un cargo directivo en una organización privada y se mueve con la ley en la mano. El dinero lo cambia todo. Por él, muchos como Bautista son capaces de mentir deliberadamente y perder toda credibilidad.
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